Régimen fiscal en México: qué es, cuáles existen y cómo elegir
Elegir bien tu régimen fiscal es una de las decisiones que más impacto tiene en cuánto pagas de impuestos, qué obligaciones cumples cada mes y cuántas deducciones puedes aprovechar. Sin embargo, para muchas personas y empresas sigue siendo un terreno confuso: hay varios regímenes, cada uno con reglas propias, y elegir el equivocado puede costarte dinero o complicarte ante el SAT.
En resumen: un régimen fiscal es el conjunto de reglas que define cómo tributas ante el SAT (qué impuestos pagas, a qué tasa, qué deduces y cada cuándo declaras). En México, la primera división es entre personas físicas y personas morales. Para personas físicas los principales son RESICO, actividad empresarial y profesional, sueldos y salarios y arrendamiento; para personas morales, el RESICO de personas morales y el régimen general. No hay un régimen “mejor” universal: el adecuado depende de tu tipo de ingreso, tu nivel de facturación y tus deducciones.
En esta guía te explicamos de forma clara qué es un régimen fiscal, cuáles son los principales que existen en México y qué criterios conviene revisar antes de decidir. No es un listado exhaustivo de tramos y porcentajes —para eso tenemos una herramienta que te orienta paso a paso—, sino el panorama conceptual que necesitas para tomar una buena decisión.
¿Qué es un régimen fiscal?
Un régimen fiscal es el conjunto de reglas que determina cómo tributas ante el SAT: qué impuestos pagas, a qué tasa, qué puedes deducir, con qué periodicidad declaras y qué obligaciones formales asumes (facturación, contabilidad, declaraciones informativas, etc.).
Cuando te das de alta en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), eliges —o te corresponde— un régimen según tu actividad y tu nivel de ingresos. No es una etiqueta menor: define tu carga tributaria real y el esfuerzo administrativo que tendrás que sostener. Por eso conviene entenderlo antes de firmar, no después de la primera declaración.
La primera gran división es entre personas físicas (individuos que perciben ingresos) y personas morales (empresas y sociedades). Dentro de cada grupo existen varios regímenes pensados para distintos tipos de ingreso y tamaños de operación.
¿Cuántos regímenes fiscales hay y cuáles son los principales?
A continuación, los regímenes más comunes, descritos en términos conceptuales. Las cifras que incluimos están tomadas de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) vigente. Esta tabla resume de un vistazo los distintos regímenes fiscales en México antes de entrar al detalle de cada uno:
| Régimen | ¿Para quién? | Tasa o tarifa | Deducciones |
|---|---|---|---|
| RESICO (personas físicas) | Personas físicas con hasta 3,500,000 de ingresos al año | 1% a 2.5% sobre lo cobrado | No |
| Actividad empresarial y profesional | Negocio propio u honorarios independientes | Tarifa progresiva 1.92% a 35% sobre la utilidad | Sí |
| Sueldos y salarios | Trabajadores con relación laboral subordinada | Tarifa progresiva (la retiene el patrón) | Deducciones personales en la anual |
| Arrendamiento | Personas físicas que rentan inmuebles | Tarifa progresiva de personas físicas | Sí, con opción sin comprobantes |
| RESICO (personas morales) | Empresas de hasta 35,000,000, solo con socios personas físicas | Cálculo por flujo de efectivo | Sí |
| Régimen general (personas morales) | La mayoría de las empresas | ISR del 30% sobre la utilidad | Amplias |
RESICO para personas físicas
El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) es el régimen más reciente para personas físicas y está pensado para quienes tienen ingresos relativamente bajos y buscan simplicidad y tasas reducidas. Según el artículo 113-E de la Ley del Impuesto sobre la Renta, pueden tributar en él quienes no superen 3,500,000 pesos de ingresos anuales.
Su atractivo son las tasas: van de 1% a 2.5% y se aplican sobre los ingresos efectivamente cobrados, sin deducciones. Es decir, pagas sobre lo que cobras, con una tasa baja, a cambio de renunciar a restar gastos. Un detalle importante: estas tasas están fijas en la ley y no se actualizan por inflación, así que se mantienen iguales año con año.
Si ya estás en RESICO, te conviene conocer las situaciones que pueden sacarte del régimen. Las desarrollamos en nuestra guía sobre las nuevas causas de restricción del RESICO en 2026.
Actividad empresarial y profesional
Es el régimen general para personas físicas que tienen un negocio o prestan servicios profesionales de forma independiente (honorarios). A diferencia del RESICO, aquí sí puedes deducir tus gastos relacionados con la actividad, y tributas sobre la utilidad (ingresos menos deducciones).
El impuesto se calcula con la tarifa progresiva del artículo 152 de la LISR, que va de 1.92% a 35%: a mayor utilidad, mayor tasa marginal. Esta tarifa sí se actualiza por inflación; el ajuste más reciente fue del 13.21% y se publicó en el Anexo 8 de la Resolución Miscelánea Fiscal 2026, en el Diario Oficial de la Federación del 28 de diciembre de 2025. Es la opción natural cuando tus ingresos crecen o cuando tus gastos deducibles son significativos.
Sueldos y salarios
Aplica a quienes perciben ingresos por una relación laboral subordinada. Aquí la mecánica es distinta: es tu empleador quien retiene y entera el ISR en cada periodo de pago, también con base en una tarifa progresiva. Para la mayoría de los trabajadores las obligaciones son mínimas, aunque conviene presentar la declaración anual de personas físicas cuando aplica (por ejemplo, si tuviste dos patrones o quieres deducir gastos personales).
Arrendamiento
Es el régimen de las personas físicas que obtienen ingresos por rentar inmuebles. Permite deducir los gastos asociados al inmueble y ofrece, además, una deducción opcional sin comprobantes que simplifica el cálculo para arrendadores con pocos gastos. Tributa también con la tarifa progresiva de personas físicas.
RESICO para personas morales
Existe una versión de RESICO para empresas. Conforme al artículo 206 de la LISR, pueden optar por él las personas morales con ingresos de hasta 35,000,000 de pesos anuales, siempre que estén constituidas únicamente por personas físicas. Busca dar a las empresas pequeñas un esquema de cálculo más simple basado en flujo de efectivo, frente al régimen general.
Régimen general de personas morales
Es el régimen de la mayoría de las empresas que no califican o no eligen RESICO —lo que muchos buscan como “régimen general de ley de personas morales”—. Tributan sobre su utilidad fiscal con una tasa de ISR del 30%, de acuerdo con el artículo 9 de la LISR. A cambio de esa tasa, el régimen general permite un esquema amplio de deducciones, pero también implica obligaciones contables y de información más robustas. Si quieres ver el detalle de las obligaciones recurrentes, revisa nuestra guía de obligaciones fiscales mensuales para pymes.
¿Cómo elegir tu régimen fiscal?
No existe un “mejor régimen” universal: existe el que mejor encaja con tu situación. Estos son los criterios que más pesan al decidir:
- Tipo de ingreso. No es lo mismo un sueldo, honorarios profesionales, una actividad empresarial o la renta de un inmueble. Tu fuente de ingreso ya acota los regímenes posibles.
- Nivel de ingresos. Los límites importan: el RESICO de personas físicas exige no rebasar 3,500,000 pesos anuales, y el de personas morales, 35,000,000. Superarlos te mueve al régimen general.
- Deducciones. Si tienes muchos gastos deducibles, un régimen que te permita restarlos (actividad empresarial, régimen general) puede convenirte más que uno de tasa baja sin deducciones como el RESICO.
- Persona física o moral. Constituir una empresa abre regímenes distintos y cambia la tasa aplicable (30% en el régimen general de personas morales frente a la tarifa progresiva de las personas físicas).
- Carga administrativa. Algunos regímenes implican más contabilidad y declaraciones que otros. Conviene sopesar el ahorro fiscal contra el esfuerzo de cumplimiento.
Como la combinación de estos factores cambia de un caso a otro, lo más práctico es apoyarte en nuestro selector de régimen fiscal: respondes unas preguntas y te orienta sobre las opciones que aplican a tu perfil. Y si hubo cambios recientes que pudieran afectarte, te recomendamos repasar las reformas fiscales 2026.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor régimen fiscal para una persona física? Depende de cómo ganas y gastas tu dinero. Si tus ingresos son bajos y tienes pocos gastos deducibles, el RESICO suele convenir por sus tasas de 1% a 2.5%. Si tienes gastos deducibles importantes (un negocio con costos, honorarios con equipo o insumos), la actividad empresarial y profesional puede salir mejor porque tributas sobre la utilidad, no sobre lo cobrado. Y si tu ingreso viene de un salario, el régimen de sueldos y salarios te corresponde de forma natural. La respuesta corta: no hay uno mejor para todos, hay uno mejor para tu perfil de ingresos y deducciones.
¿Puedo cambiar de régimen fiscal? Sí. Puedes presentar el aviso de actualización correspondiente ante el SAT, normalmente con efectos a partir del ejercicio siguiente. El cambio debe tener sentido fiscal y operativo, no hacerse a la ligera; te explicamos el trámite paso a paso en nuestra guía sobre el cambio de régimen fiscal.
¿Qué pasa si elijo el régimen equivocado? Puedes terminar pagando más impuestos de lo necesario, perder deducciones a las que tenías derecho o asumir obligaciones que no te corresponden. En algunos casos, además, podrías quedar fuera de un régimen por incumplir sus requisitos.
¿El RESICO siempre es la mejor opción por tener tasas bajas? No necesariamente. Sus tasas reducidas son atractivas, pero como no permite deducciones, deja de convenir cuando tienes gastos importantes que sí podrías restar en otro régimen. La decisión depende de tu estructura de ingresos y gastos.
¿Una empresa puede estar en RESICO? Sí, si cumple el límite de 35,000,000 de pesos de ingresos anuales y está constituida solo por personas físicas, conforme al artículo 206 de la LISR. De lo contrario, tributa en el régimen general.
Conclusión
Entender tu régimen fiscal es el punto de partida para pagar lo justo y cumplir sin sobresaltos. La elección correcta depende de tu tipo de ingreso, tu nivel de facturación, tus deducciones y de si operas como persona física o moral. Antes de decidir —o de cambiar—, vale la pena analizarlo con calma y, si hay dudas, con apoyo profesional.
¿No sabes qué régimen te conviene? En Grupo CerVel analizamos tu caso y te ayudamos a elegir y mantener el régimen adecuado. Solicita una asesoría sin costo o llámanos al 442 579 0213.
Servicios y recursos relacionados: Servicios fiscales para tu alta, cambio de régimen y cumplimiento · Selector de régimen fiscal para orientarte según tu perfil.