Diagnóstico en 24 horas
Leemos el documento que te llegó, identificamos qué acto es, qué artículo lo funda, qué plazo corre y cuál es el riesgo real. Sin alarmas de más ni de menos.
Defensa fiscal ante el SAT en Querétaro y el Bajío
El SAT cuenta en días hábiles y tu empresa en días de operación. Leemos lo que te llegó, te decimos qué es y qué plazo corre, y nos hacemos cargo de la respuesta con tu contabilidad como respaldo. Y cuando corregir cuesta menos que pelear, te lo decimos.
No todo lo que manda el SAT pesa igual. Una carta invitación y una orden de visita domiciliaria se parecen en el membrete y en el susto, pero una es una sugerencia y la otra abre una auditoría con actas y plazos que corren desde el primer día. Antes de contestar nada, hay que saber qué tienes en la mano.
| Documento | Qué es | Plazo para reaccionar | Qué arriesgas si lo ignoras |
|---|---|---|---|
| Carta invitación | Aviso de asistencia del SAT (art. 33 CFF) cuando detecta diferencias entre tus CFDI y tus declaraciones, o ingresos sin declarar. | No fija un plazo legal; suele sugerir 15 días para corregir o aclarar. | No es acto de fiscalización, pero es la antesala de uno. Ignorarla suele terminar en requerimiento o revisión. |
| Requerimiento de obligaciones omitidas | El SAT exige una declaración, aviso o informativa que no presentaste (art. 41 CFF). | 15 días hábiles por cada requerimiento; puede haber hasta tres. | Multa por cada requerimiento no atendido. Tras el tercero, el SAT puede cobrarte de forma provisional el importe más alto de tus últimas seis declaraciones. La omisión reiterada también restringe tu sello digital. |
| Solicitud de información o revisión de gabinete | El SAT pide tu contabilidad y documentación para revisarla en sus oficinas (arts. 42 fr. II y 48 CFF). | 15 días hábiles para entregar lo solicitado (art. 53), con prórroga de 10 días solo para informes de difícil obtención. Tras el oficio de observaciones, 20 días para desvirtuar (art. 48). | Lo que no entregues en plazo ya no lo puedes ofrecer después. El oficio de observaciones se convierte en crédito fiscal si no se contesta. |
| Orden de visita domiciliaria | Auditoría del SAT en tu domicilio fiscal, con visitadores identificados y actas (arts. 42 fr. III y 43 a 46-A CFF). | Inicia el mismo día de la notificación. 20 días hábiles entre la última acta parcial y el acta final para desvirtuar. Duración máxima de 12 meses. | Cada acta que se firma sin revisar es un hecho que después cuesta revertir. La visita termina en acta final y, si hay diferencias, en resolución con crédito fiscal. |
| Restricción temporal del sello digital (CSD) | El SAT te impide facturar mientras aclaras una causal del artículo 17-H Bis CFF. | 40 días hábiles para presentar la aclaración. El SAT resuelve en 10 días hábiles. | Sin aclaración a tiempo, la restricción se convierte en cancelación del certificado (art. 17-H) y dejas de facturar hasta resolverlo. |
| Opinión de cumplimiento negativa | Constancia del SAT (art. 32-D CFF) que muestra declaraciones omitidas, créditos firmes o datos inconsistentes. | Se aclara por el portal del SAT; el tiempo lo marca lo que haya que corregir. | Sin opinión positiva no puedes contratar con gobierno, obtener o renovar el REPSE ni acceder a estímulos y subsidios. |
Un detalle que decide muchos casos: la mayoría de estos actos se notifican por buzón tributario. Tienes 3 días hábiles para abrir el documento; si no lo haces, al cuarto día se tiene por notificado igual y el plazo empieza a correr sin que lo hayas leído. Si tu buzón no tiene medios de contacto vigentes, nadie te avisa. Explicamos cómo dejarlo bien configurado en cómo activar el buzón tributario y sus medios de contacto.
Es el acto más frecuente y el que más empresas subestiman. El SAT detecta que no presentaste una declaración, un pago provisional, la DIOT o una informativa, y te requiere con fundamento en el artículo 41 del CFF. El plazo es de 15 días hábiles por cada requerimiento, y puede haber hasta tres.
Lo que suele pasar cuando se deja correr:
Qué hacemos: identificamos exactamente qué obligación falta y por qué periodo, la presentamos con los importes correctos, calculamos actualización y recargos si hay impuesto a cargo, y contestamos el requerimiento con el acuse en la mano. Si la omisión viene de un problema de fondo en la contabilidad, lo corregimos para que no vuelva a detonar.
La carta invitación no es un acto de fiscalización. El SAT la emite con base en su facultad de asistencia al contribuyente (artículo 33 del CFF) cuando sus cruces de información detectan algo que no cuadra: CFDI emitidos por más de lo que declaraste, retenciones que no enteraste, depósitos sin ingreso declarado, diferencias entre tu DIOT y los CFDI de tus proveedores.
Como no es vinculante, muchas empresas la archivan. Es un error de cálculo: la carta te está diciendo qué dato tiene el SAT y qué va a revisar si no lo aclaras. Responderla bien cierra el tema; ignorarla lo escala a requerimiento o a facultades de comprobación, ya con plazos legales y multas.
Qué hacemos: conciliamos tus CFDI emitidos y recibidos contra tus declaraciones del periodo señalado y localizamos el origen de la diferencia. Si el SAT tiene razón, presentamos la complementaria y la aclaración con el acuse; si no la tiene, contestamos con el soporte documental que lo demuestra. En los dos casos, la carta queda cerrada por escrito.
La visita domiciliaria es la facultad de comprobación más intensa del SAT (artículo 42, fracción III, del CFF). Empieza sin aviso, con la notificación de la orden de visita en tu domicilio fiscal, y desde ese momento corren plazos y se levantan actas que después es muy difícil corregir.
Lo que la ley exige y conviene revisar antes de firmar nada:
Desde el 1 de enero de 2026 existe además una vía exprés, el artículo 49 Bis, centrada en verificar que tus CFDI amparen operaciones reales. No sustituye a la visita tradicional, pero tiene plazos más cortos y pone la materialidad de tus operaciones en el centro: contratos, entregables, pagos y evidencia de que el servicio o el bien existieron. Desarrollamos el procedimiento completo en visitas domiciliarias del SAT: qué revisan y cómo prepararte.
Qué hacemos: te acompañamos desde el primer día, revisamos la orden, preparamos el expediente que van a pedir, controlamos la entrega en plazos, revisamos cada acta antes de que se firme y aprovechamos los 20 días posteriores a la última acta parcial para desvirtuar con documentos. Si durante la visita conviene autocorregirse, lo cuantificamos y lo hacemos antes del acta final, cuando la multa es menor.
Ejercicios sin declarar, pagos provisionales omitidos, complementarias que nunca se presentaron, un adeudo que se fue quedando. La situación irregular no se arregla sola y cada mes que pasa suma actualización por inflación (artículo 17-A del CFF) y recargos por mora, que en 2026 son del 2.07% mensual (artículo 21 del CFF y artículo 11 de la Ley de Ingresos de la Federación). Puedes ver cuánto ha crecido un adeudo con nuestra calculadora de factor de actualización.
Lo que cambia según el momento en que corriges:
Qué hacemos: diagnóstico completo de lo que falta y lo que se adeuda por ejercicio, cálculo de actualización y recargos, presentación de las declaraciones omitidas y complementarias, solicitud del pago a plazos o del estímulo 2026 cuando procede, y seguimiento hasta que la opinión de cumplimiento vuelva a salir positiva. Para no volver a llegar tarde, dejamos tus fechas en nuestro calendario fiscal.
Un solo equipo lleva el acto del SAT de principio a fin: el que conoce tu contabilidad es el que prepara la respuesta.
Leemos el documento que te llegó, identificamos qué acto es, qué artículo lo funda, qué plazo corre y cuál es el riesgo real. Sin alarmas de más ni de menos.
Decidimos contigo qué se contesta, qué se corrige y qué se prueba. Cada plazo queda en un calendario compartido, en días hábiles, con margen para revisar antes de entregar.
Conciliamos CFDI emitidos y recibidos contra declaraciones, armamos papeles de trabajo y reunimos la evidencia de materialidad que el SAT va a pedir: contratos, entregables, pagos.
Redactamos los escritos, entregamos en los plazos del artículo 53 y te acompañamos durante la visita: revisión de cada acta antes de firmar, atención a los visitadores y control de lo que se entrega.
Cuando corregir cuesta menos que pelear, lo decimos. Calculamos actualización y recargos, presentamos complementarias, gestionamos el pago en parcialidades y aplicamos el estímulo de regularización 2026 si tu empresa califica.
Seguimiento hasta el acta final o la resolución, y un plan corto para que la causa que originó el acto no se repita: cruces de CFDI, calendario de obligaciones y buzón tributario vigilado.
Servicios Fiscales
Declaraciones, pagos provisionales, DIOT, devoluciones y cumplimiento continuo ante el SAT.
Contabilidad
Contabilidad mensual, estados financieros y cierre fiscal: la base de cualquier defensa.
Auditoría
Revisión preventiva de cumplimiento para detectar inconsistencias antes que el SAT.
No. La carta invitación no es un acto de fiscalización ni de molestia: el SAT la emite con base en su facultad de asistencia al contribuyente (artículo 33 del CFF), y no atenderla no genera una multa por sí misma. Pero casi siempre señala una diferencia real entre tus CFDI y tus declaraciones, y es la antesala de un requerimiento o de una revisión. Lo sensato es revisar el dato que el SAT señala, corregir con una complementaria si tiene razón, o contestar con soporte si no la tiene.
El requerimiento por obligaciones omitidas (artículo 41 del CFF) da 15 días hábiles para cumplir. Si no lo haces, el SAT impone una multa y puede requerirte hasta tres veces, con multa en cada ocasión. Después del tercer requerimiento puede hacer efectiva, de forma provisional, una cantidad igual al importe más alto de tus últimas seis declaraciones (artículo 41, fracción II), además de dar vista por desobediencia a un mandato de autoridad. Además, la omisión reiterada de declaraciones es una de las causales de restricción del sello digital, así que el problema pasa de una multa a no poder facturar.
Depende del acto. Requerimiento de obligaciones omitidas: 15 días hábiles. Revisión de gabinete: 15 días hábiles para entregar la documentación, con prórroga de 10 días solo para informes de difícil obtención, y 20 días para desvirtuar el oficio de observaciones. Durante una visita domiciliaria, los libros y registros de la contabilidad que están en el domicilio se muestran de inmediato; los demás documentos que debes tener en tu poder, en 6 días hábiles; y todo lo demás, en 15 (artículo 53 del CFF). Restricción del sello digital: 40 días hábiles para aclarar. Todos se cuentan en días hábiles y a partir de que la notificación surte efectos, por eso lo primero que hacemos es fijar la fecha exacta.
La visita domiciliaria empieza con la notificación de la orden en tu domicilio fiscal; no hay aviso previo, pero sí requisitos que la orden debe cumplir (artículos 38 y 43 del CFF): constar por escrito, señalar el lugar, el nombre del contribuyente, los visitadores autorizados, las contribuciones y el periodo que se revisa. Los visitadores deben identificarse y tú designas dos testigos. Todo lo que ocurre se hace constar en actas parciales, y entre la última acta parcial y el acta final tienes al menos 20 días hábiles para presentar documentos que desvirtúen lo observado. Desde 2026 existe además una vía exprés (artículo 49 Bis) centrada en verificar la autenticidad de tus CFDI.
Sí. La Ley Federal de los Derechos del Contribuyente reconoce el derecho a autocorregirte en cualquier momento de la revisión. Si corriges después de iniciadas las facultades de comprobación pero antes del acta final o del oficio de observaciones, la multa es del 20% de las contribuciones omitidas; si lo haces después, pero antes de que el SAT emita la resolución, es del 30% (artículo 76 del CFF, en relación con el artículo 17 de la Ley Federal de los Derechos del Contribuyente), frente al 55% a 75% que aplica cuando la determina la autoridad. Y existe la posibilidad de un acuerdo conclusivo ante la PRODECON, que la primera vez reduce el 100% de las multas (artículo 69-G). Corregir a tiempo suele ser la decisión más barata.
La Ley de Ingresos de la Federación para 2026 incluye un programa temporal con un estímulo del 100% de las multas, recargos y gastos de ejecución a personas físicas y morales con ingresos de hasta 300 millones de pesos en 2024 que paguen el impuesto de fondo en una sola exhibición a más tardar el 31 de diciembre de 2026. Cubre adeudos de 2024 y anteriores, contribuyentes en revisión que se autocorrijan, y créditos firmes no impugnados; para estos últimos la solicitud se presenta antes del 31 de octubre de 2026. Quedan fuera, entre otros, quienes aparecen en las listas del 69-B. Revisamos si tu empresa califica y preparamos la solicitud con las reglas que publique el SAT.
Revisa en tu buzón tributario la causal que el SAT invoca (artículo 17-H Bis del CFF) y presenta la aclaración con la documentación que la subsane o la desvirtúe. Tienes 40 días hábiles para hacerlo; al día siguiente de presentarla el SAT debe restablecer el uso del sello mientras resuelve, y tiene 10 días hábiles para resolver. Si dejas pasar los 40 días sin aclarar, la restricción se convierte en cancelación del certificado y no podrás facturar hasta resolverlo. Aquí la velocidad importa más que en ningún otro acto.
La mayoría de las cartas invitación, requerimientos, revisiones de gabinete y visitas domiciliarias se resuelven en la vía administrativa con un expediente contable sólido: conciliaciones, papeles de trabajo, evidencia de materialidad y, cuando procede, la autocorrección. Ese es nuestro terreno, y llevar tu contabilidad nos permite armarlo rápido. Si el asunto termina en una resolución que decidas impugnar, te explicamos los medios de defensa y sus plazos para que tomes la decisión con toda la información.
No manejamos tarifas estandarizadas porque no hay dos casos iguales: el costo depende del tipo de acto, de los ejercicios y contribuciones involucrados y del estado en que esté tu contabilidad. La primera consulta no tiene costo: revisamos el documento, te decimos qué plazo corre y qué implica, y a partir de ahí te damos una cotización a medida antes de empezar.
Sí. Tenemos oficina en Santiago de Querétaro y atendemos empresas de todo el Bajío: San Juan del Río, León, Celaya, Irapuato y alrededores. Los requerimientos y las revisiones de gabinete se atienden en línea; para visitas domiciliarias acompañamos presencialmente en la región.
Revisamos el documento sin costo, te decimos qué plazo corre y qué implica, y te damos una cotización a medida antes de empezar.